La guerra de Tuks

El prisionero esperaba pacientemente en su celda. Ellos no mataban a sus cautivos y nosotros compartíamos la cortesía. Si bien no existían los intercambios de prisioneros teníamos el acuerdo tácito de no ejecutar a nadie.

Este prisionero en específico tenía un estatus heroico. Cuando capturamos la estación militar de Gad-18 los diversis habían evacuado a todo el equipo y personal. Solo permanecía Tuks que se había quedado en la base para evitar que una fuga de acetileno destruyera  por completo el bosque.

El sistema militar de los Tuks está diseñado con una maestría impresionante. Aunque cada soldado conoce su objetivo y cuenta con suma libertad para ejecutarlo, difícilmente puedes obtener algo de información cuando capturas uno. Los interrogatorios solo sirven para conocer información obvia, por ejemplo:

-¿Cuáles eran tus órdenes?-

-Proteger la base, hasta recibir nuevas órdenes.-

-¿A dónde iban a enviar los suministros de la base?-

-Aún no he recibido esta información.-

Un observador poco experimentado puede creer en la posibilidad de que los diversis mientan, pero en realidad se trata de un sistema que les da suma flexibilidad en la batalla y nulas fugas de información.

En el caso de Tuks la situación era un poco diferente, él es un civil en la sociedad diversi. Antes de la guerra él era un naturalista conocido. Tenía su equivalente a un programa de televisión y permaneció en la base solo para evitar un daño ecológico serio.

Dicho esto la mayoría del personal militar respetaba a Tuks de la misma manera en la que respetarías a un bombero o a un científico.

Como dicta el procedimiento lo llamé a mi oficina para interrogarlo, me había preparado para una sesión que evidenciara su doble ignorancia (la de civil y la de diversi), hasta que le pregunté:

-¿Sabes por qué estamos en guerra?-

-Nuestros auténticos enemigos son los Mesons, desde hace algunas generaciones tratan de destruir nuestra población utilizando armas biológicas. Yo mismo estoy contagiado por una especie de virus dérmico. Estas manchas negras duelen, nos hemos visto en la necesidad de invadir otros planetas solo para extraer recursos para la fabricación de medicamentos y continuar con la lucha por lo que queda de nuestros primeros mundos.-

La respuesta me impactó, según mis informes nuestra relación con los Diversi siempre había sido una guerra accidentada con periodos de paz inestables. Hoy yo conocía la causa del conflicto. Lo despedí. Si los Diversis peleaban en dos frentes era la primera inteligencia autentica que teníamos en el conflicto, una ventaja autentica en una guerra atrasada. Al parecer nadie había hecho está pregunta a un diversi.

-Me has sido de mucha ayuda Tuks. ¿Quieres un poco de naranja? Es una fruta endémica de la tierra. No creo que haya un equivalente diversi a esta fruta, pero no sería la primera vez que compartimos alimentos.-

-Muchas gracias capitán, no hay mejor investigación que la culinaria.-

A los días de aquella parca entrevista me disponía a enviar un informe más detallado sobre mi situación en la base y mi pequeño descubrimiento cuando mis hombres me informaron que Tuks quería hablar conmigo.

-¡Capitán! Usted puede detener la guerra ahora mismo.-

-¿De qué demonios hablas? ¿Sabes algo que nos estás escondiendo?-

-No ustedes lo escondían.-

-Si hablas de un traidor, más te vale desembuchar o vas a ser el primer Diversi torturado en esta guerra.-

-La naranja capitán, sus jugos contienen alguna clase de ácido orgánico.-

-¿Y qué con eso?-

-las bacterias meson necesitan un pH alcalino para sobrevivir y nosotros necesitamos hidratos de carbono para curar las heridas. ¡Es perfecto!-

En algún momento Tuks se paró sobre mi escritorio para hacer énfasis, no me había dado cuenta.

-Tuks, bájate de mi escritorio y dime que pretendes.-

-Necesitamos naranjas, toneladas de esas frutas ¿Existen otras con características similares? ¡Puede negociarse la paz! si tenemos una cura inmediata para sus armas biológicas los meson estarán completamente vulnerables.-

Me agradaba Tuks. Pero era necesario evitar que hablara, si la guerra se detiene el presupuesto se acaba, los chicos regresan a sus casas para vender autos o trabajar en las fábricas de sus padres. La guerra debía continuar indefinidamente.

Ordené a un cabo llevar al prisionero a un puerto neutral y que le dejara claro a Tuks que las naranjas son un bien invaluable de la humanidad y que la única manera de obtenerlas es comprarlas a precios exorbitantes o arrancarlas de nuestras muertas manos.

Me odio tanto por esa decisión. El cabo desertó y junto con el naturalista negoció la paz entre humanos y diversis, ahora es el héroe de la tierra y un megamillonario.

¡Su maldita familia cultivaba limones! Y ahora tienen la exclusividad en la venta de cítricos a los diversis. Mientras tanto, yo espero en esta oficina a mi superior.

«Orange and cross section». Disponible bajo la licencia GFDL 1.2 vía Wikimedia Commons.
«Orange and cross section». Disponible bajo la licencia GFDL 1.2 vía Wikimedia Commons.

-¡Capitán!-

El jefe de estado me mira con su carcteristico desprecio.

-Sus instrucciones son las siguientes: Llevara su contingente de tropas a al cuadrante Diar Beta III para apoyar a los ejércitos diversis.-

La mitad de los mundos donde los mesons sean expulsados serán propiedad de los humanos.

La guerra continúa.

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9 comentarios en “La guerra de Tuks

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