Gato Nuclear.

Roarrrw
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El detective observaba al felino. Por su expresión cualquiera pensaría que estaba analizando alguna terrible escena del crimen. Pero toda su atención se centraba en un cachorro de gato que jugaba con la corbata del agente.

Sin dejar de fumar el detective interrogó al dueño del gatito:

-¿Está usted seguro de que ese es el gato?-

El hombrecillo estaba nervioso y jugaba con sus anteojos, compartía la casa con otros veinte gatos, al parecer esto era totalmente nuevo para él.

-Yo no… Yo no estoy seguro de nada. El tipo del traje azul me lo dijo pero, yo no veo que le suceda algo a rugido.-

-¿El gato se llama rugido? Eso le agrega sentido.-

El pequeño gato se aburrió de la corbata  y continuó explorando la mesa buscando otra cosa con la cual entretenerse. Una vez liberada la corbata del detective se prosiguió con la explicación.

-Miré teníamos a un hombre infiltrado en la secta desde hace veinticinco años, un día deja una nota en la oficina de su superior con su dirección e instrucciones. Se supone que usted sabe a la perfección cual es el gato.-

-En serio oficial, yo no entiendo que es lo que sucede.-

-Mire se voy a explicar de la manera más sencilla posible. Existe una secta llamada los Purificadores de los Felinos Explosivos, ellos tienen la creencia de que en algún momento de la historia del universo un gato llamado rugido alzará su voz y la humanidad será destruida. El problema consiste en que al parecer ellos pretenden cometer muchos homicidios para que sus amos gatunos tengan piedad y los tomen como mascotas.-

-¡Pero es ridículo!-

-¡También lo era la secta equinoaerocornocultista! ¿Recuerda el ataque al hipódromo?-

El rostro del hombrecillo se contrajo. Nadie podía olvidar el ataque al hipódromo, personas disfrazadas de batman montadas en caballos utilizando lanzas y espadas para agredir a una horda caótica, cuando se creía que todo estaba controlado una bomba oculta en un oso panda mandó por los aires a la mitad de la policía de la ciudad. Con los bomberos, paramédicos y policías fuera de combate apareció el verdadero grueso del ataque. Los seguidores del unicornio diezmaron la ciudad durante nueve días y ocho noches.

Aquel hombrecillo se derrumbó en llanto.

-Pero es un gatito, no tiene ni un año. ¿Por qué la gente quisiera matar en su nombre?-

-Lo importante es saber si este es el gato que buscamos.-

El detective activó su contador geiger. El aparato realizó su característico zumbido.

-Casi cien conteos por segundo. ¡Este gato es un arma de destrucción masiva!-

Al gatito golpeó el florero y se salpicó de agua. En su intento de esquivar el agua el felino cayó de la mesa.

La explosión alerto a las potencias mundiales. Los misiles nucleares y las bombas H surcaron el cielo. Las explosiones llevaron a nuevas detonaciones y el invierno nuclear se hizo presente.

Cinco mil años después, los gatos y sus mascotas humanas salían del refugio subterráneo. Era momento de crear la gatopía.

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6 comentarios en “Gato Nuclear.

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