Nuevamente con el psicólogo.

No soy de las personas que les tienen miedo a los psicólogos, a fin de cuentas me parecen profesionales inocuos que dedican la mitad de su tiempo a cosas no relacionadas a la psicología.

El problema es que en todo Jalisco solo hay un profesional dispuesto a atender a un cerdito verde, y el desgraciado tiene su consultorio en un edificio viejo de seis pisos con escaleras de caracol que prohíbe que los animales usen el elevador. De manera que mis cuatro cortas patitas deben batallar durante  los 95 escalones y cuatro descansos que se necesitan para llegar al consultorio del psicólogo.

Mi mecenas y compañero de habitación me mandó al psicólogo desde la depresión causada con el incidente del detergente y la chica[1].  El licenciado en psicología[2] ya me está esperando.  Es un espectáculo ridículo, por más que se esfuerza en esconderlo se trata de un centauro.  Supongo que creyó que la corbata lo haría parecer más “humano y profesional” pero el atuendo  me envía el mensaje de “genitales pequeños-complejo de inferioridad.” El problema con la corbata es que solo utiliza eso, no hay traje, pantalones, zapatos o calzoncillos. ¿Cómo espera que me acueste en un diván y me relaje, cuando un centauro  de dos metros parcialmente desnudo[3] toma notas a escasos doscientos centímetros de mi trasero?

Para hacer más cómoda mi visita, el mitológico profesional padece del síndrome do tourette, lo he visto en el banco[4] repitiendo vacíamente las últimas silabas pronunciadas por una desesperada cajera, mientras sus compañeras no dejan de echar indiscretos vistazos al órgano reproductor del atarantado pseudotáurocefalo. No ha tenido ningún episodio en consulta pero yo sé que lo padece y él sabe que yo lo sé[5].  Como él no tiene mucha experiencia analizando seres ficticios, más allá de aquellos mencionados en las épicas griegas, nos dedicamos a hablar de sus teorías de conspiración;

Por ejemplo el considera que el papel higiénico súper suavecito fue creado por los fabricantes de inodoros de porcelana para incrementar los precios de los juegos de baño.  También opina que las compañías farmacéuticas sabotean las investigaciones que demuestran los riesgos de vacunarse y tiene un elaborado árbol conspiratorio para demostrar que los ornitorrincos existen porque Zeus hizo un trio con un castor y un pato.

También tiene una opinión muy fuerte respecto a las papadas, considera que una buena papada es señal de una condición económica envidiable, el hecho de poder comer y ver tu Smartphone por periodos alargados demuestra que puedes vivir en el ocio. Un trio de papadas demuestra una condición social codiciada donde la comida llega hasta tu boca y tú puedes concéntrate en visitar los perfiles de tus antiguas compañeras de prepa[6].  El predice que algunas personas ya conspiran para vender papadas artificiales que permitan simular una situación socioeconómica que no se posee (similar a la ropa pirata o los relojes de imitación).

Y cuando lo contradigo se enoja conmigo, me insulta a mí y a los colegas autores de ciencia ficción[7], utiliza la palabra cerdo como un insulto además de burlarse de mis patitas y mi poca condición para subir escaleras.  La cosa va así:

-Tu problema, cerdo mugroso. Es que eres un adicto a tener la razón.-

-Cuida tu vocabulario, además tengo razón la mayoría del tiempo.-

-Si tus patitas no fueran tan cortas, dejarías de repetir que tienes razón todo el tiempo.-

-Y si tú usaras pantalones podrías usar los cajeros automáticos que hay en los centros  comerciales.-

-¡¿Qué tienen que ver mis pantalones con todo esto?!-

-Lo mismo que mis pezuñas ¡animal semialfabetizado!-

-Nadie está hablando de tus pezuñas CO-CHI-NI-TO.-

-¿Es lo mejor que tienes?-

-Salte de mí consultorio.-

-¡No puedo!  Pasan por mí hasta las ocho.[8]

-Entonces, espera en el baño.-

Cuando me quejé con mi mecenas del trato que recibo, él me dijo que ya conocía el comportamiento del minotauro pero que las visitas al psicólogo eran castigo así que tendría que tolerar las sesiones faltantes.

La papada: símbolo de la opulencia.
La papada: símbolo de la opulencia.

Ernesto (Mi mecenas) también lee los comentarios. Déjale saber tu opinión respecto al trato que me está dando.

[1] Las buenas obras se pagan caro. Yo protejo a mi mejor amigo de una mocosa mal vestida, que se pinta el pelo y el me obliga a subir 95 escalones tres veces al mes.

[2] Varios de los “doctores” que se dedican al psicoanálisis se limitan a poseer una licenciatura en psicología obtenida con dos años de arduo trabajo presentándose a clases 4 horas por semana, curiosamente son los más insistentes en ser tratados de “doctor” o “señor psicólogo”

[3] Excepto por la corbata

[4] HSBC es el único banco suficientemente pervertido como para darle una tarjeta de crédito a un ser mitológico sin pantalones cuya dirección oficial se encuentra en un país al borde de la quiebra.

[5] Y mi mecenas sabe que él sabe que yo sé que él sabe que yo sé.

[6] Las últimas fotos las vacaciones de Palas en las playas nudistas de Santorini son HOT HOT HOT.

[7] Como si los autores de los clásicos universales hubieran sido autores independientes 100% creativos y sin censura.

[8] Las calles de Guadalajara no son lugar seguro para que un cerdito viaje sin compañía. Esos anuncios donde hay un cerdito sonriente bañándose en la cazuela son evidencia del humor sádico de los mexicanos.

Nota del cerdo:

Gracias a mis atentos lectores por notar que alterno entre minotauro y centauro para referirme al psicologo. Para términos prácticos y de coherencia a la historia usaremos minotauro a manera de insulto hacia los centauros.

La lámpara mágica.

Contra todo lo que nos han enseñado; la lámpara mágica no es una pieza de bronce que funciona con aceite. De hecho nos han enseñado todo mal: No existe la magia en lámparas ni en China ni en Agrabah (Ese país ni existe ¡maldito Disney!).

¿Sientes su poder?
¿Sientes su poder?

Como sea: el único aparato con facultades para conceder deseos e iluminar habitaciones es una linterna almacenada en una bodega en la ciudad de Perth, Australia. Dicha herramienta maravillosa está condenada al olvido en el cajón del escritorio del jefe de almacenistas.

La linterna tiene la capacidad de conceder un deseo a cada humano que le ponga baterías, la encienda y pida un deseo. Llegó a nuestro mundo por parte de unos empresarios inter-dimensionales que organizaron un reality show donde seguían los movimientos de la lámpara y los destrozos masivos que ocasionaban los imprudentes deseos humanos.

Después del incidente de la cabra vampiro se autorizaron nuevas leyes que llevaron a la cancelación del Reality Show. Lamentablemente un error burocrático hizo que la lámpara permaneciera en la tierra.

Después de muchos deseos que ocasionaron: El calentamiento global, la caída del muro de Berlín, el descubrimiento de la ardilla araña, la desaparición de todos los zurdos de Chile, la comprensión de los deseos de las mujeres, la invención de google, el fracaso de Windows phone, el desarrollo de la hamburguesa de quíntuple tocino y la próxima aparición del ejército de los canguros. La linterna llegó a Australia, oculta en cajón superior derecho del escritorio del jefe de almacenistas de una bodega dedicada al almacenamiento de piezas de fontanería.

Fue en una tarde tormentosa cuando la linterna salió del cajón, la lluvia impedía que la luz del sol entrara en la bodega y la electricidad se negaba a funcionar. El almacenista tomó un paquete nuevo de baterías tipo “D”, retiró la etiqueta, colocó las baterías en la linterna y la encendió.

-Ojalá la electricidad funcionara de nuevo.-

Y la electricidad regresó…

Días más tarde aquel almacenista subía a su automóvil con la intención de ir a comer a su casa. Cuando la llanta del automóvil se ponchó. (La del copiloto si les interesa saber.) Un portaaviones cayó desde la estratósfera e impactó el automóvil matando al almacenista y a veintiséis inocentes.

Los medios australianos dieron seguimiento a la noticia durante tres días y luego le dieron preferencia al escándalo sexual de un político de ultra derecha.

Los portaviones que caen del cielo, la cabra vampiro y la calculadora come hombres son consecuencia del primer deseo hecho con aquella linterna mágica:

-Que todo el que haga un deseo responsable sea destruido de manera irresponsable.-

Este infame deseo fue formulado por el director del antaño reality show. Quería mantener la audiencia y nada llama la atención como una muerte inesperada y sádica.

De manera que la lámpara ahora está escondida en una casa del árbol en Gibraltar. Donde el caos y la destrucción esperan una nueva oportunidad para liberarse de nuevo.

Operación Duh.

Representación artistica de un fantasma croata.
Representación artistica de un fantasma croata.

Ljudevit estaba confundido y mareado, aquellos extraños grilletes le impedían moverse. No recordaba la última vez que estuvo limitado por algo. Recordaba algunos detalles de su vida y numerosos detalles de su post-vida. Habiendo sido un caballero condecorado durante siglo IX murió al caerse del caballo. No recordaba el resultado de la batalla, pensaba que era porque su periodo de fantasma comenzó mucho tiempo después. Era un fantasma feliz, no conocía las causas que lo llevaron a ser un espíritu errante. (Excepto por su muerte). Durante mucho tiempo permaneció en el castillo atormentando a los mortales que habitaban el calabozo. Tiempo después el castillo solo sirvió para fines decorativos y se dedicó a embrujar todas las habitaciones que le fueran posibles. Durante los 40´s sirvió de manera indirecta a las tropas de su país. Atormentaba a las tropas alemanas que acampaban en los bosques, guiaba a los refugiados a través de las líneas enemigas. Cuando terminó la segunda guerra mundial Ljudevit se dedicó a molestar a los comunistas y últimamente le jugaba bromas inocentes a los turistas. Fue un grupo de turistas coreanos los que atraparon al pobre fantasma.

Ahora el fantasma estaba encerrado en alguna prisión de Corea del norte, de alguna manera habían creado una tecnología que les permitía encadenar a un fantasma. En frente de él había un joven mortal con evidencia de haber sido torturado, trataba de hablarle en un mal croata medieval, cosa que molestó a Ljudevit así que para ahorrarse las humillaciones les habló en ingles moderno.

-Ustedes caras amarillas, creen que uno pasa mil años embrujando un castillo y no aprende a hablar idiomas modernos.-

Un soldado intentó golpearlo con la culata de su arma, la cosa no salió muy bien.

-Ustedes son un rebaño de moros patéticos de ojos rasgados, pueden encadenarme pero a menos que consigan armas especiales no pueden maltratarme.-

Un capitán con aspecto tranquilo tomó la palabra.

-Señor Ljudevit, ¿no le gustaría reintegrarse al ejército?-

-No, soy muy feliz siendo un fantasma. Usted debería intentarlo.-

-¿Unirme al ejército?

-Morirse-

-Yo disfruto mucho la vida, pero usted ya está muerto. ¿Por qué no ocupar sus años ociosos espiando para el glorioso imperio de Corea?-

-En vida yo era un caballero, no un espía. Y le era leal a Croacia no un grupo de simios amarillos en  uniforme.-

-Si continua con sus comentarios racistas no voy a tener otra opción más que comportarme rudo con usted.-

-¿Y qué va a hacer? ¿Matarme?-

-Si usted no coopera, destruiremos toda Croacia y mataremos a sus habitantes.-

-¿Me considera un fantasma atrasado e ignorante?. Estoy muy enterado de la posición de su imperio en el mundo. Si tuvieran el poder para destruir un país en Europa central, no estarían recurriendo a fantasmas.-

-Puedo encerrarlo eternamente, mientras reproduzco música pop moderna en su celda.-

-La gente enloquece antes de morir, no al revés. ¿Cuánto tiempo cree que sus superiores le van a permitir tener una celda llena de fantasmas? Si quiere un fantasma en sus filas ¿por qué no empieza a ejecutar a sus propios hombres hasta que consiga un fantasma leal a Corea?-

El capitán no dijo más, encerraron a Ljudevit en la celda aislada y esperaron a que el aburrimiento domara a aquel fantasma racista. Un día abrieron la celda y el espíritu ya no estaba. Las baterías triple “A” de las cadenas se habían agotado. Mientras los guardias daban sus explicaciones, el capitán meditaba la idea del fantasma.

Representación artistica de un fantasma Coreano
Representación artistica de un fantasma Coreano

El tocino del conocimiento.

Mil ochocientos años de conocimientos, estaban encerrados en una tirita de embutido. Sabroso y salado tocino, con toda la información creada por el hombre encapsulada en sus capas de grasa animal.

Era parte de un proyecto para educar a los planetas de las orillas. Aquellos mundos tan lejos de las universidades que su única opción era alimentar a sus maestros con el tocino del conocimiento para que fueran consientes de toda la nueva información.

El conocimiento era fácil de encapsular en el tocino. Cajas de tocino eran enviadas en naves tripuladas a control remoto. Una de aquellas naves llegó demasiado tarde y en aquel planeta solo quedaban las mascotas. La computadora de la nave frio el tocino y lo entregó a aquellos cachorrillos.

Eso fue el nacimiento de una nueva especie. Con la lealtad de los perros y el conocimiento de los hombres. Una raza con la capacidad de dominar nuestros mundos y nuestros corazones.

Awwww. Con cortesía de David Lanham. Que en realidad no nos dio permiso pero espero no se enoje.
Awwww. Con cortesía de David Lanham. Que en realidad no nos dio permiso pero espero no se enoje.

Muy bien. Señores y Señoras como ya vieron les acabo de dar un cuento tierno con todo y un Gif gracioso y enternecedor. ¿Eso los hace felices?  ¿Saben que me haría feliz?

Que se suscriban a la página ya sea por medio de correo electrónico o Facebook. También me haría muy feliz ser asquerosamente rico pero vamos un paso a la vez.

Si les gustan los relatos que aparecen en Cerdo Venusiano, no olviden compartirlos con sus amigos y familia. Algunos cuentos incluso les pueden gustar a los pequeños de la casa. Cuando la página llegue a 500 subscriptores; subiré un relato sobre un tiranosaurio enamorado u otra cursilería por el estilo.

Gracias 🙂

Sin tiempo para morir.

Colaboración de Madre G.

Espera abrir un blog con sus relatos próximamente.

 

Mi uniforme me sigue dosificando un fuerte analgésico.

Hay una colonia de pequeños animales parecidos a cangrejos que vive en la herida de mi costado. Cada vez que reviso la herida sale pus y pequeños crustáceos.

Un chip de impulsos hace que siga marchando independientemente si estoy dormido o despierto.

Dudo que el rifle tenga más de un cuarto de cargador de municiones, aun así mis brazos se niegan a soltar el arma.

Sigo marchando sin detenerme desde hace 27 horas, y no he visto otro ser vivo.

Aun debo de capturar la base. Según el curso de capacitación que tuve hace un millón de años esta base está sola en un planeta yermo y sin más vida inteligente que aquella base y yo.

Mi nave fue derribada del otro lado del planeta y ahora mi uniforme me arrastra a una batalla pírrica.

Anhelo el descanso, pero no hay tiempo para ello.

La bruja cuántica (prologo).

Era el momento más terrorífico de mi vida. No existía ninguna escapatoria. Allí estaba, mi prometida esperaba sentada con una sonrisa en el comedor mientras yo me retorcía en el baño de invitados. No había papel. Y lo que fuera que estaba saliendo de mi organismo tenía un tamaño monumental.

Debí cortar con Alicia cuando me fue posible. Blanca me advirtió de las consecuencias de seguir con aquella relación autodestructiva.

Aún recuerdo cuando le prometí mi amor a Blanca, ella me rechazó con su hermosa sonrisa.

-Ya tengo novio y tú no eres muy divertido. Pero algún día tendrás que cumplir tu promesa.-

Tenía 16 años y estaba destruido, dos años después aún no me había recuperado por completo cuando en un taller para escritores amateurs conocí a Alicia. Ella no debía estar allí, se había equivocado de taller y yo me había equivocado de horario. Cuando empezamos a trabajar en el mismo equipo fue cuando nos gustamos.

Tiempo después perdí el contacto con Blanca (aunque ella no lo notó) y le dediqué toda mi atención a Alicia. Cambie de carrera para estar con ella, modifiqué mi manera de vestir, alteré mi dieta y empecé a rechazar a mis amistades.

Muchos me dijeron que permití que Alicia me moldeara a su gusto, yo argumentaba que en realidad simplemente estaba madurando. ¿Ese era mi argumento?…

Tiempo después Alicia quería espacio. A veces cancelaba las citas cinco minutos antes para salir con sus amigas. Fue en una de aquellas ocasiones cuando me encontré a Blanca. Su marido había huido de la casa, le dejó una pequeña fortuna para mantenerse aunque no habían tenido hijos. Recuerdo sus lágrimas de rabia y la compasión en sus ojos cuando yo le relaté la historia de mi relación con Alicia.

Regresamos a la antigua amistad que teníamos antes de que yo le declarara mi amor, mientras tanto mi relación con Alicia se hacía más perjudicial. Ambas mujeres querían cambiar los mismos aspectos de mí persona y no podía complacerlas a ambas.

Blanca me dio su ultimátum.

-Vas a ser igual de feliz con cualquiera de las dos, pero yo puedo hacerte muy infeliz cuando ella te deje solo.-

No quería entender las implicaciones de aquel ultimátum. Le supliqué un tiempo para poder terminar mi relación y ella accedió.

Un día después de mi fecha límite estaba en casa de Alicia, cenábamos en casa de sus padres para celebrar nuestro compromiso. Un día antes me había informado que nos íbamos a casar. Mi futuro suegro me felicitaba cuando lo sentí en mi vientre. Podía sentir la presión en mis entrañas tratando de liberarse. El incapacitante dolor me llevó al baño de la casa de mis suegros.

Allí estaba, mi odiada prometida esperaba sentada con una sonrisa en el comedor mientras yo me retorcía en el baño de invitados. No había papel. Y lo que fuera que estaba saliendo de mi organismo tenía un tamaño monumental. Aquello que estaba excretando tenía una textura lisa y resistente, el contacto con la parte exterior de mi trasero resultó angustiante, la substancia era fría e inflexible.

Cuando terminó de salir por mi trasero el ruido me resultó demasiado familiar, incómodamente familiar. Con las manos sosteniendo mi vientre me levanté para visualizar aquello que había defecado.

-Una botella de refresco de medio litro.-

Mientras veía aquella botella depositada en el fondo del inodoro llegó a mi celular un mensaje de texto. Era Blanca.

Si no la dejas hoy mismo esto te sucederá durante el resto de tus días.

Sentí en el vientre la necesidad de expulsar otra botella. Creía que Alicia había ejercido poder sobre mí. Ahora entendía lo que era autentico control.

Con los pantalones en los tobillos salí al comedor y terminé mi relación con Alicia en aquel momento, su rostro demostraba incredulidad, así que escupí en su cara para dar mayor credibilidad al rompimiento.

Todavía sentía la necesidad de expulsar aquella botella,  ya no podía soportar la presión así que en la alfombra persa expulsé la segunda botella (al menos el vidrio no deja manchas).

Sentí mi vientre liberado de la presión, me coloqué los pantalones y encaminé a casa de Blanca. Ahora voy a amarla con todo mi corazón e investigar cómo fue que logró huir su anterior marido.

Para fines explicativos…
Para fines explicativos…

Crisálida

Esta es una colaboración de Víctor Vila M. Quien colabora simultáneamente en la revista digital portalcienciayficción.com este cuento fue publicado en el número tres de la misma publicación.

Se presenta con el mismo título que ostentó en la revista.

 

Siento la familiar voz en mi cerebro;
—Buena hora. Tiempo de despertarse. Me he preparado con un aspecto de esos que a ti te gustan.
—¿De los que me gustan?
Reviso mi base de datos mental…
—Oh, sí… Lo que me gusta.
Me incorporo, dirigiéndome resuelto a la estadía principal. El campo de fuerza traslúcido de las paredes, refleja una preciosa nebulosa anaranjada.
—Ya estoy listo— Contesto mientras examino mis alrededores.
Como respuesta inmediata, una grácil y estilizada silueta se acerca desde la penumbra informándome mimosamente;
—Hoy tenemos una temperatura corriente de día soleado con brisa primaveral incluida.
Mi memoria hurga nuevamente en mis recuerdos… Y mis sentidos se van activando paulatinamente bajo esos parámetros, al igual que la estancia que me circunda.
Al momento, las paredes reflejan un paisaje maravilloso; hierba verde y flores multicolores, ondean mecidas por un travieso y leve viento que sopla.
Los sensores de recreación de ambiente se reajustan al instante; ya puedo oler el bello prado que lo envuelve todo y en segundos, formas de vida autóctonas tararean alegres melodías.
Mi acompañante llega enérgica a mi lado, e instintivamente, le digo;
—Eres un encanto, hoy estás muy hermosa.
—Es delicioso oír esas palabras— Me contesta sensiblemente complacida.
Ambos nos dirigimos gozosos hacia el centro de la pradera, y del suelo emerge pausadamente el habitual panel de control. Alargamos los brazos torpemente, y agarramos el programador cuantum conectándolo a nuestras redes neuronales.
La aseveración de datos funcionales es un tanto aburrida. No dura mucho, pero debemos seguir siempre las mismas directrices. En cada despertar es lo mismo, y así está estipulado invariablemente.
Entretanto, mantenemos solazados diálogos. Nada complicado, no sea que la tarea ensambladora resulte defectuosa. Todas las conversaciones son minuciosamente computadas y adheridas al banco de datos principal. Pasado poco tiempo, la ejecución programática funcional ha llegado a su fin. Nuestros datos matriciales se han fundido simbióticamente en el cuantum, y una noción perfeccionada de quien somos se ha perfilado en nuestras estructuras cognitivas y fisiológicas.
—Bueno, terminamos. ¿Qué hacemos hoy?— Me pregunta sonriente.
Ahora empieza el momento más esperado. Divagaciones, ejercicios mentales y demás interacciones, cubrirán nuestro estado consciente hasta que el sueño se apodere nuevamente por completo de nosotros.
Y en cada “lapso”, morimos. Nos reconforta pensar que sólo dormimos, pero sabemos que en realidad, dejamos de existir. Y volvemos de nuevo a la conciencia, a la vida… E intentamos en cada ciclo vital programar alguna información más sobre la que partir, pero lo cierto es que el conocimiento que se acumula en estos circuitos cuánticos, excede con creces nuestra capacidad de comprensión. Así que en nuestras crisálidas, despertamos periódicamente como un nuevo ser. Con recuerdos programados, aunque los consideremos propios. Y con una singular noción primaria de conciencia funcional que perdura, pero desconociendo por completo lo que seremos mañana o lo que fuimos ayer.

De qué especie somos realmente, en realidad nos es desconocido. Y dónde estamos, lo ignoramos. Pero nos tenemos el uno al otro, cuidándonos, hablando de cosas que creemos haber programado, y de muchas otras contenidas en la inconmensurable base de datos cuántica.
En qué momento empezó todo es fútil para mí, y como llegamos aquí, tampoco me consta. Lo único que sé es que no estoy solo, y que nos proporcionamos la compañía que necesitamos. Lo que desconozco es si mis deseos son obra de ella, o ella fruto de los míos. Porque quién programó a quién es una pregunta cuya respuesta, creo, ambos hemos olvidado.
A veces creo sentir que lee todos y cada uno de mis pensamientos antes, incluso, de que yo los conciba. Tal vez yo sea un mero programa de compañía. O quizá lo sea ella. O puede que ambos formemos parte de una simulación que se remonta al principio de los tiempos, y cuyo funcionamiento nos es velado. Aunque quizá…
—¿En qué estás pensando?— Me pregunta, interrumpiendo mis divagaciones.
—Oh, en nada…
Sin titubear, acerca su rostro y sus cálidos labios se funden en los míos. La experiencia me deja paralizado, perplejo. Pero es tan agradable.
Y exclamo candorosamente;
—Hoy me gustará descubrir los placeres de la especie…
Consulto mis recién implantados circuitos matriciales.
Oh, sí… Humana. Claro.

3 cuentos de navidad recuperados del basurero.

Lo prometido es deuda:

Hace una semana publiqué una lista con fragmentos de 30 cuentos navideños diferentes que fueron rechazados.

Con un poco de exhortación mía, ustedes votaron y seleccionaron tres cuentos para que fueran publicados aquí.

No puedo menos que sorprenderme por las diferencias entre los relatos ganadores, por lo que si ustedes votaron por uno de los tres relatos aquí publicados, me gustaría mucho que explicaran su voto en los comentarios.

Bueno ahora los ganadores:

El banco del fundador. (30)

Cada diciembre la gente utilizaba sus tarjetas de crédito indiscriminadamente, las deudas aumentaban y las solicitudes de préstamos se autorizaban a la mayor velocidad posible.  Casi dos mil años en el negocio bancario lo hacían el hombre más experimentado en finanzas. Recordaba las guerras de Saladino y la fundación de Venecia. Había vagado por el mundo enriqueciéndose. Colocó el primer banco de Suiza y fundó las primeras casas de préstamos en Nueva Ámsterdam.

El banco del fundador se llamaba, solo los grandes de las grandes corporaciones conocían la institución. Fue el banco quien financió a U.S.A. para participar abiertamente en la guerra. Y también fue el banco quien financió a Japón el ataque a Pearl Harbor.

El judío errante era el principal accionista del banco, recibiendo de Jesús la bendición de la extensión de su propia vida, hasta su regreso. El hombre forjo el imperio del capitalismo. Enriqueciéndose para que cada 25 de diciembre su personal reparta bendiciones a través del mundo, él es el hombre detrás de los milagros de navidad. Te puedo asegurar que cada pequeño milagro navideño, está relacionado con el hombre que los antisemitas no pueden perdonar.

 

El taller de Santa Claus. (6)

Existen una serie de explicaciones científicas que demuestran la imposibilidad de que un hombre en un trineo mágico reparta regalos a los niños buenos del mundo. He allí la falacia del argumento, no todos los niños que reciben regalos de navidad son niños buenos, de hecho el promedio anual de humanos con edad de cero a trece  años que mantuvieron un buen comportamiento durante todo el año es cero. Con un record de cuatro niños buenos en todo el año, al gordo bonachón le sobra tiempo para repartir juguetes durante las 32 horas que dura la víspera de navidad.

La asociación Taller de Santa Claus, Financiada por las acciones del mismo San Nicolás en las fábricas Chinas, invierte la mayoría de los recursos en investigar y espiar a los niños del mundo. Muchos elfos que han sido “rotados de sus puestos” critican abiertamente la doble moral de “El taller” ya que financiarse de fábricas chinas esclavistas y espiar niños se puede considerar malo. Entre las cosas completamente malas que hace “La asociación” es espiar a las mamás y las hermanas mayores de los niños para guardar las mejores fotografías en la colección de líder y fundador.

Un día, algunos de los empleados buscaron justicia para las antiguas niñas del mundo. Discretamente los elfos de santa entraron a la habitación y borraron la carpeta de porno.

 

La canción de las almejas. (9)

Podemos definir como Almeja al nombre con que comúnmente se conoce a varios moluscos bivalvos que viven enterrados en arenas o barros de las orillas de los ríos y mares. Al igual que todas las creaturas de la creación. Las almejas también tienen derecho a una navidad. Así que ellas celebran el nacimiento del hijo de Dios a su manera.

En un esfuerzo mutuo todas las almejas alrededor del mundo se concentran en buenos deseos, felicidad, esperanza y un futuro en el que las almejas sean los únicos habitantes del planeta. La concentración conjunta de millones de seres de profundos pensamientos en mentes simples genera un rayo mental que atraviesa el universo a velocidades mayores a las lumínicas hasta impactarse con un cuerpo planetario.

Si las condiciones del cuerpo planetario son aptas, la vida se empezará a desarrollar de manera que la evolución permita a la almeja existir. La simple existencia de almejas vivas en cualquier planeta implica que existen otros seres vivos que pueden llegar a superar evolutivamente a la almeja e intenten imponer una religión pagana. (Caso de la tierra).  Por lo que cada año almejíl las almejas envían su rayo mental con la esperanza de crear un mundo donde las almejas sean amas y señoras.

Y algún día durante su navidad, las almejas recibirán un mensaje que diga: Hemos tenido éxito hermanas.

La fiesta más caótica del espacio. (La nave 1)

Tres naves creadas por la misma compañía, la más grande empresa en la que ha participado el hombre, tres naves completamente diferentes creadas con el mismo fin: Salvar a la humanidad.

El misil de agujero negro creado por la colmena había condenado la tierra, pero la compañía NOE CORP aprovechó los diez años que tenía la tierra antes de ser tragada y creó el programa de evacuación total de la humanidad.

Consistía en tres naves:

La nave 3.

Un modelo impactante, de más de cuarenta mil kilómetros de diámetro la nave con forma de disco contenía a la mayor parte de la población mundial, granjeros, obreros, vagabundos, cocineros choferes oficinistas y artistas. Todos tenían boleto asegurado en esta nave la única condición era aceptar el puesto que se te otorgara y trabajar.

La Nave 2.

Comandada por un grupo de científicos y exploradores que viajarían desde la nave tres a destinos cercanos para buscar un lugar donde la humanidad pueda asentarse.

La Nave 1.

Llevando a la elite de la humanidad en un híper-exclusivo cohete a reacción que incluye todos los lujos que el hombre ha creado, desde discotecas con fiestas que duran semanas hasta exclusivos gimnasios con centros de negocios, todo para sobrevivir a la destrucción de la tierra de la forma más pomposa y elegante posible.

He aquí la historia de la nave 1.

El líder del congreso de bancos europeos veía con molestia como aquel rapero trataba de ligarse a su hija. Hace dos años en la tierra ellos jamás se hubieran conocido, pero aquí teníamos a hombres de auténtico valor como Harry Stolensilver (dueño de la cadena de centros comerciales Mega Buy) y también mediocres que habían ganado cantidades de dinero insulsas sin esfuerzo alguno, por ejemplo aquel CheapLicor (Cantante de Rap famoso por sus escándalos en reality shows).

Era sorprendente saber que muchos científicos y artistas (de los buenos) habían rechazado la oportunidad de abordar la nave 1. Mientras tanto algunos líderes “religiosos” consiguieron que sus feligreses les pagaran el boleto.

Con ojo crítico Samuel Malvendido evaluaba a los pasajeros de la nave, los había separado en tres grupos básicos: Megapoderosos Corruptos, Sanguijuelas Mediáticas y Líderes de Desopinión.

Como pueden imaginar en los megapoderosos había presidentes, dictadores y empresarios la mayoría de ellos enriquecidos ilícitamente, también en nave 3 había muchos políticos y empresarios pero por alguna razón habían preferido una vida humilde con la esperanza de volver a ser ricos una vez asentada la humanidad.

Las sanguijuelas estaban compuestas de aquellas “estrellas” sin talento que se enriquecieron a base del morbo. Curiosamente en la nave 1 sus excesos quedaban contenidos en la discoteca de la fiesta eterna. Fuera de allí se dedicaban a curarse las crudas y sentirse mal por ellos mismos al darse cuenta  de que estaban en realidad solos en la nave.

Los líderes de desopiníon eran aquellos congresistas, periodistas, sindicalistas y líderes religiosos que aunque no tenían dinero sus seguidores les pagaron sus viajes  en primera clase. Se podría decir que era el grupo más activo en la nave puesto que aprovechaban los momentos de ocio para inculcar a los demás sus creencias.

En el día 400 de viaje el Papa y CheapLicor salieron desnudos y mojados al lobby de la nave, estaban tomando un baño cuando se enteraron de que no había personal para secarlos.

La mayoría de los presidentes y dictadores estaban en un bar durante una competencia de camisetas mojadas cuando descubrieron que ya no había meseras en el bar, afortunadamente algunas estrellas pop decidieron continuar con el espectáculo mojando sus propias blusas.

Los líderes creacionistas discutían con los detractores del calentamiento global sobre la posibilidad de que Dios quisiera la destrucción de la tierra, cuando uno muy molesto informó que su habitación no había sido limpiada, todos enmudecieron ninguna habitación había sido limpiada aquel día.

El día 401 todos los pasajeros de la nave habían aceptado que no había tripulantes, así que decidieron servirse por sí solos. Una vez que encontraron los almacenes de suministros crearon fogatas para cocinar la carne (manchando permanentemente el techo del lobby). Los licores fueron consumidos desmedidamente. Los baños de vapor y salas de masajes estaban llenos de basura  y sin atención.

La falta de servidumbre sirvió para crear la fiesta más caótica del espacio. El día 415 se habían agotado las 30 toneladas de suministros y los pasajeros tenían la cruda colectiva más grande posible.

Samuel Malvendido, pensaba en la gente que por decisión propia permaneció en la tierra, muchos de ellos veían la soledad de la tierra como la oportunidad de hacer lo mismo que la elite hizo las últimas dos semanas, aquellas personas que no aceptaron un trabajo en nave uno habían saqueado mansiones y centros comerciales para darse algunos meses de buena vida antes de que la tierra fuera tragada por un agujero negro.

Aproximadamente el treinta por cierto de la población mundial decidió quedarse a disfrutar de lo que quedó de la tierra. Palacios, supermercados, ciudades completas. Todo lo que no pudo irse en las naves fue cedido a los que se quedaron. Un auténtico año de dilapidación tendrían allí en la tierra.

Una vez agotado el licor y los alimentos, la depresión se apoderó de la nave. Muchos de aquellos megapoderosos jamás habían conocido el hambre, CheapLicor lloraba porque no sabía si su madre había permanecido en la tierra moribunda o en la nave 3. Los líderes de opinión se cansaron de discutir.

Entonces se dieron cuenta de que la nave se dirigía a un planeta famoso, habían visto esa enorme mancha naranja incontables veces, nadie recordaba el nombre de aquel gigante gaseoso, muy probablemente ni siquiera sabían qué era un gigante gaseoso o las consecuencias de que su nave fuera atraída por la gravedad de Júpiter.

Mientras tanto en nave 3 Samuel Malvendido informaba que la humanidad había sido salvada y las colonizaciones comenzarían pronto.

"Jupiter by Cassini-Huygens" by NASA/JPL/University of Arizona - http://photojournal.jpl.nasa.gov/catalog/PIA02873. Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons.
Jupiter by Cassini-Huygens” by NASA/JPL/University of Arizona – http://photojournal.jpl.nasa.gov/catalog/PIA02873. Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons.

Creatividad laboral

¿Conoces esa sensación? Sabes que cometiste un error y que no te corresponde a ti solucionarlo. Careces de los medios y la autoridad para resolver tu propia falla y debes esperar a que tus superiores tomen las decisiones adecuadas.

Estas impotente ante tus propios errores y no tienes idea de cómo reaccionarán tu supervisores. Me consta que no soy él primer hombre que siente este vacío en el estómago a causa del sentimiento de culpa.

Esta sensación es una característica de los hombres de “en medio”. Los grandes líderes deben aceptar sus errores y colocar sus heroicos esfuerzos en resolver sus fallas con los menores costos humanos y materiales posibles. Los obreros y soldados están demasiado cerca del suelo como para tener una visión general y evaluar las instrucciones que reciben, ellos solo siguen órdenes.

Los hombres como yo somos los de “En medio”, debemos tomar pequeñas decisiones todos los días las cuales siguen un fin en específico en conjunto, pero también cometemos errores, errores que nos superan, así que debemos ir con nuestro superior e informar que el costo de producción se va a elevar un 0.6% o que cien  hombres perecieron en una operación estándar.

Los hombres como yo: sentimos culpa, tememos al error, creamos vínculos con nuestros subordinados y lamentamos las pérdidas. Pero no hay un monumento a nosotros, no hay un movimiento social que nos considere una parte elemental de la maquinaria humana. Aquellos hombres que toman en conjunto las pequeñas decisiones que darán éxito a un proyecto faraónico.

Y allí estaba, solo en mi oficina, esperando el correo que me enviará mi superior sobre cómo se debe responder ante mi error, si alguien obligado a tomar decisiones tan sencillas y pequeñas comete está clase de errores ¿Qué probabilidades tengo de subir en la escala corporativa? ¿Tal vez deba renunciar y ceder mi puesto a alguien más capacitado?

El correo apareció en mi monitor, el envío fue retrasado para garantizar que yo lo leyera mañana temprano. Todo el edificio está solo, hace una hora y media que la jornada terminó. ¿Presentarme a las 21:30 de hoy en el piso 152? de alguna manera saben que no me he ido, y si quieren hablar conmigo fuera de horario de oficina y en el piso 152 quiere decir que mi error tiene consecuencias mucho más graves de lo que imaginaba.

El elevador se dirige silencioso y lúgubre hacia mi destino, puedo sentir como las paredes de cristal que me rodean me asfixian levemente, estoy a punto de sentir un acceso de claustrofobia cuando las puertas se abren y me muestran una sala con estilizados muebles con decoración minimalista y un gusto corporativo cínico.

El correo que recibí no especificaba a que oficina debo entrar pero solo hay una puerta abierta y el instinto me guía. Hay una mujer esperando en la oficina, luce un costoso traje ejecutivo y las flores que decoran el escritorio de INOX son frescas y costosas.

-Ejecutivo 9838-18. ¿Sabe por qué ha sido citado?-

-Cometí un error al seleccionar la ruta de transporte para la extracción de mercurio.-

-Efectivamente 9838-18 ¿sabe lo que le costará a la compañía su error?-

-Aumentará un 0.018% el costo de producción de los sensores térmicos.-

-Se equivoca. Aumentará un 0.016% el costo de producción, si a eso le agregamos que tenemos que resolver su error, el costo de producción sube a 0.017%. Pero no podemos aumentar el costo de nuestros productos puesto que tenemos un convenio con el gobierno.-

-No sabe cómo lo lamento.- Toda la culpa que expresé en aquella frase era autentica y carcomía mis entrañas.

-Honestamente no creo que lo lamente, permaneció en la oficina cuatro horas más con la intención de recibir su notificación y presentarse a nuestra reunión. Un empleado responsable hubiera partido a su hora ignorando nuestro mensaje, ahora por políticas de la empresa es más difícil despedirlo a causa de que se presentó a su junta de corrección de errores.-

-¿Hay algo que pueda hacer para corregir es…?- Aquella mujer anónima me interrumpió.

-No se atreva a hacer ese ofrecimiento, lo último que necesita la compañía es un equivocador con iniciativa.-

-Pero entonces ¿Cómo debo proceder?-

-El problema contigo 9838-18 es que eres la primera persona que se presenta a su junta de corrección de errores y yo tampoco sé cómo debo proceder.-

Yo tampoco sabía que hacer, así que dejé aflorar la creatividad.

-¿Y sí la agredo? Podría gritarle algunos insultos y golpearla en la nariz, así podrían despedirme por atacar a una compañera de trabajo.-

-Es muy noble tu ofrecimiento. Pero ¿Sabes cuánto costaría a la compañía presentar cargos en tu contra? Regresaríamos al problema anterior, tampoco puedes renunciar porque el hecho de que cometas un error y renuncies algunos días después desencadenaría investigaciones.-

-Supongo que puedo saltar de la ventana.-

-No es de muy buen gusto suicidarse enfrente de una dama, además darías una mala imagen a la compañía.-

-¡Tengo la solución! Me caí en la bañera hace dos días, podemos informar que el chip de lealtad que me instalaron cuando me contrataron está dañado y causó que cometiera un error.-

-¡Por su puesto 9838-18!, y como el seguro gubernamental paga la instalación de los chips de obediencia… digo lealtad, el deberá absorber los costos.-

-¿Todos los costos?-

-¡Todos! Desde el aumento a los costos de operación hasta la lobotomía y reinstalación de tu chip de lealtad.-

Estaba lleno de orgullo porque mi creatividad evitaría a la compañía un gasto mayor. La mujer habló de nuevo.

-Sabes 9838-18, tal vez sea mi propio chip de lealtad el que habla, pero eres uno de los mejores hombres que he conocido en mi vida. Si no fuera porque mañana después de la lobotomía no recordarás nada de esto y serás un zombi en las minas de carbón, te daría mi número.-

Fin.