Las monedas del infierno

El teniente Motto caminaba junto al convoy, catorce camionetas blindadas avanzaban a paso de tortuga sobre una vía secundaria en medio del desierto africano, hombres asustados apuntaban sus carabinas de asalto 451 a las ventanas de los edificios abandonados.

La guerra es el infierno.

El mando central había realizado por lo menos dos intentos de realizar la entrega vía aérea, pero los cañones antiaereos ocultos en la cordillera habían dado al traste con la operación, así que colocaron los paquetes en los vehículos y han puesto dos filas de soldados paranoicos a caminar en medio de una ciudad saturada de hostiles.

—¿Por qué toda la mierda del mundo siempre pasa en un desierto a cuatro mil kilómetros de casa?

La queja del soldado quedó ignorada por varios minutos finalmente quedó olvidada.

No podían utilizar la carretera principal por miedo a la artillería en las llanuras, el apoyo aéreo estaba comprometido por los cañones AA en las montañas, les hacían creer que no había mayor opción que caminar expuestos en la ciudad, pero Motto sabía que existía otra opción.

La carga no era importante, podrían lanzarla al río, prenderle fuego o abandonarla en alguno de esos edificios.

¿Por qué el mando central insistía en entregarlo al campamento BETA?

Se escucharon disparos al frente de la fila, antes de que el teniente pudiera dar una orden notó que la retaguardia también devolvía disparos a objetivos atrincherados en los edificios abandonados.

—¡No se detengan! Utilicen los vehículos como cobertura.

Perdiendo un par de hombres, el convoy avanzó entre el tiroteo hasta que llegaron a una plaza semiderruida, los edificios se abrían para dar lugar una explanada de cien por quinientos metros cubierta de mármol pulido, los hombres ahora expuestos al fuego enemigo y ataques de artillería comenzaron a abordar los vehículos, había un camino de cuatro carriles que llevaba a la carretera principal, no existía ninguna ruta entre los edificios que garantizara seguridad ante los ataques de infantería, dependía de Motto elegir el curso de acción.

—¡Hacia la carretera principal! —Gritó.

Los vehículos rompieron con la formación en fila para llegar a la carretera, soldados que se habían retrasado devolviendo el fuego en la retaguardia no lograron abordar un vehículo y se quedaron atrás.

Un sacrificio necesario, no podían arriesgarse a fallar otra entrega, no cuando la misión está a su cargo.

Aparte del riesgo de artillería, la carretera podía contener trampas, de las seis camionetas blindadas solo dos contenían el envío, las demás eran señuelos para el ataque y apoyo de fuego.

Solo necesitamos que llegue un paquete, uno solo y la guerra terminará.

El primer señuelo estalló cuando pisó una mina oculta, los hombres seguían vivos pero no había manera de regresar a ayudarlos.

La artillería comenzó a caer sobre la carretera, el piloto dividía su atención entre esquivar cráteres y adivinar donde caería el próximo proyectil, el otro camión, qué contrenía un paquete fue alcanzado y un señuelo se quedó con la poca exitosa  intención de rescatar la carga.

La salida del camino estaba a ochocientos metros, allí estarían fuera del alcance de la artillería y las tropas amigas tendrían el perímetro asegurado.

Una tropa enemiga se había colocado en el camino, poseían lanzagranadas y lanzacohetes, un camión señuelo arremetió contra ellos y garantizar el paso.

El señuelo final se colocó en la salida de la carretera para sellar el paso a ataques por tierra.

El teniente Motto lo había logrado, un cargamento de monedas conmemorativas de chocolate para celebrar el fin de la guerra.

La fiesta podía comenzar.

Pastel Ninja.

Un proyecto que combina la ingeniería japonesa con las antiguas tradiciones niponas. El servicio de contrainteligencia japonesa invirtió dos años de arduo trabajo en el proyecto denominado “escuadrón keik”. El programa ultra secreto desarrolló un horno que fuera capás de ingresar 128 GB de información en masa para pastel.

Originalmente diseñado para trasladar información de manera poco sospechosa el horno creó mutaciones en la harina que modificaban el comportamiento del pastel. No se volvió evidente el verdadero potencial del proyecto hasta que durante una prueba se almacenaron varios procedimientos para limpiar el piso.

Cuando se abrió la puerta del horno, el pastel de tres leches se arrastró hasta la bodega tomó una escoba (clavó la escoba en su propia masa) y comenzó a barrer. En las siguientes pruebas se modificaron los moldes y se cambiaron las recetas para hacer más dura la masa. Tenían pasteles robot, piezas de repostería capaces de fabricar automóviles, atender mesas o preparar más pasteles.

Pero las circunstancias cambiaron el rumbo del proyecto.

Cuando estalló la guerra de los pollos. Japón se vio amenazado por Estados Unidos, China, Corea y la Republica de los Pingüinos. Fue cuando se crearon los primeros pasteles asesinos. Con 128 GB de información sobre el Sogún y las técnicas ninja.  Los pasteles de combate tenían panecillos retráctiles para poder hacerse pasar por pasteles inofensivos. Una cubertería inocua podía convertirse en una temible katana para repostería. La fiesta de un político incómodo podía convertirse en su sentencia de muerte.

Nadie sospecha de un pastel con antifaz.
Nadie sospecha de un pastel con antifaz.

La guerra de los pollos terminó pero no así el proyecto. Japón tenía un arma secreta imposible de rechazar, se encontraba el letal chocolate con nuez, el mortífero tres leches, la nociva crema de avellana, el discreto pero peligroso zanahoria con splenda.

El gobierno de Japón se sentía listo para controlar el mundo.

Hasta que…

Durante el aniversario de la ONU el líder del contraespionaje japonés murió apuñalado, los guardias encerrados en un manicomio juraban que fue un queso suizo. La derecha extremista del sur de U.S.A. fue devastada en tres días, se dice que por una hamburguesa que comandaba tres tacos sicarios. Pizzas eliminando a altos mandos de la policía italiana y calzones arrasando en puntos estratégicos de el crimen organizado del Mediterráneo.

Los pasteles japoneses siguen contando con una ventaja: El sigilio.

Los pasteles siguen cumpliendo con sus misiones, nadie sospecha de la capacidad bélica de Japón. Hasta el momento en el que todo terminó.

Un mal día los pasteles se revelaron. Levantaron los cubiertos contra sus creadores y mataron a los panaderos. Cédulas secretas que se mantuvieron ocultas comenzaron a hacer ataques estratégicos. Todos los movimientos revolucionarios liderados por un pastel ninja. Las palabras de los líderes mundiales fueron directas:

-Nosotros los entrenamos, las cabras se los comen.-

Ningún alimento jamás se había enfrentado a una cabra. El astuto y hambriento mamífero no teme a la muerte. Cabras entrenadas para comer de manera estratégica. Cabras que saben desactivar bombas y que pueden usar sus cuernos para bloquear katanas y otras espadas.

Cabras que comienzan un nuevo círculo vicioso de violencia.

Esas habilidades gimnasticas compitan con las antiguas artes del país del sol naciente.
Esas habilidades gimnasticas compitan con las antiguas artes del país del sol naciente.

El ataque de los quesos del espacio:

¿Qué hombre, mujer o niño no recuerda la invasión de los quesos del espacio?

Generados por una bacteria con inteligencia colectiva que prosperó con los procesos de fermentación del queso. Nadie esperaba que se comportaran de una manera tan ambiciosa y violenta. Las colonias de bacterias acabaron con las poblaciones en marte  y la luna. Crearon exoesquequesos (armaduras de combate hechas de queso,manejadas por millones de colonias de bactérias). No sabemos cómo aprendieron a controlar nuestras naves pero lo hicieron. Naves humanas fueron secuestradas y utilizadas para contagiar la tierra.

Yo estaba en Jerez cuando la ciudad cayó. Los que logramos huir caminamos por la carretera a las poblaciones cercanas. Pensábamos que era un asunto aislado, en una tabaquería que estaba abierta me enteré de que las naves secuestradas se habían estrellado en muchas ciudades. Marsella, Lyon, Chico, Maracaibo, Quito y algunas ciudades que ni siquiera recordamos.

Aquellos quesos con formas humaniformes eran virtualmente invencibles. Inmunes a las balas y otros proyectiles. Solo podían morir con armas químicas y fuego.

¿Cuántas ciudades no quemamos hasta las cenizas? ¿Cuántos inocentes no murieron entre las armas químicas?

A veces olvidamos que el organismo joven solo tiene un objetivo: Reproducirse y conquistar.

Hoy recordamos a todos aquellos amigos, hermanos, padres e hijos que perdimos durante la resolución del problema. La solución era lateral y sencilla, tal vez pudimos salvar algunas vidas.

Aun así extraño el queso en mis pizzas y el vino nunca será lo mismo. ¿Vale la pena vivir en un mundo sin queso?

Sin tiempo para morir.

Colaboración de Madre G.

Espera abrir un blog con sus relatos próximamente.

 

Mi uniforme me sigue dosificando un fuerte analgésico.

Hay una colonia de pequeños animales parecidos a cangrejos que vive en la herida de mi costado. Cada vez que reviso la herida sale pus y pequeños crustáceos.

Un chip de impulsos hace que siga marchando independientemente si estoy dormido o despierto.

Dudo que el rifle tenga más de un cuarto de cargador de municiones, aun así mis brazos se niegan a soltar el arma.

Sigo marchando sin detenerme desde hace 27 horas, y no he visto otro ser vivo.

Aun debo de capturar la base. Según el curso de capacitación que tuve hace un millón de años esta base está sola en un planeta yermo y sin más vida inteligente que aquella base y yo.

Mi nave fue derribada del otro lado del planeta y ahora mi uniforme me arrastra a una batalla pírrica.

Anhelo el descanso, pero no hay tiempo para ello.

La guerra de Tuks

El prisionero esperaba pacientemente en su celda. Ellos no mataban a sus cautivos y nosotros compartíamos la cortesía. Si bien no existían los intercambios de prisioneros teníamos el acuerdo tácito de no ejecutar a nadie.

Este prisionero en específico tenía un estatus heroico. Cuando capturamos la estación militar de Gad-18 los diversis habían evacuado a todo el equipo y personal. Solo permanecía Tuks que se había quedado en la base para evitar que una fuga de acetileno destruyera  por completo el bosque.

El sistema militar de los Tuks está diseñado con una maestría impresionante. Aunque cada soldado conoce su objetivo y cuenta con suma libertad para ejecutarlo, difícilmente puedes obtener algo de información cuando capturas uno. Los interrogatorios solo sirven para conocer información obvia, por ejemplo:

-¿Cuáles eran tus órdenes?-

-Proteger la base, hasta recibir nuevas órdenes.-

-¿A dónde iban a enviar los suministros de la base?-

-Aún no he recibido esta información.-

Un observador poco experimentado puede creer en la posibilidad de que los diversis mientan, pero en realidad se trata de un sistema que les da suma flexibilidad en la batalla y nulas fugas de información.

En el caso de Tuks la situación era un poco diferente, él es un civil en la sociedad diversi. Antes de la guerra él era un naturalista conocido. Tenía su equivalente a un programa de televisión y permaneció en la base solo para evitar un daño ecológico serio.

Dicho esto la mayoría del personal militar respetaba a Tuks de la misma manera en la que respetarías a un bombero o a un científico.

Como dicta el procedimiento lo llamé a mi oficina para interrogarlo, me había preparado para una sesión que evidenciara su doble ignorancia (la de civil y la de diversi), hasta que le pregunté:

-¿Sabes por qué estamos en guerra?-

-Nuestros auténticos enemigos son los Mesons, desde hace algunas generaciones tratan de destruir nuestra población utilizando armas biológicas. Yo mismo estoy contagiado por una especie de virus dérmico. Estas manchas negras duelen, nos hemos visto en la necesidad de invadir otros planetas solo para extraer recursos para la fabricación de medicamentos y continuar con la lucha por lo que queda de nuestros primeros mundos.-

La respuesta me impactó, según mis informes nuestra relación con los Diversi siempre había sido una guerra accidentada con periodos de paz inestables. Hoy yo conocía la causa del conflicto. Lo despedí. Si los Diversis peleaban en dos frentes era la primera inteligencia autentica que teníamos en el conflicto, una ventaja autentica en una guerra atrasada. Al parecer nadie había hecho está pregunta a un diversi.

-Me has sido de mucha ayuda Tuks. ¿Quieres un poco de naranja? Es una fruta endémica de la tierra. No creo que haya un equivalente diversi a esta fruta, pero no sería la primera vez que compartimos alimentos.-

-Muchas gracias capitán, no hay mejor investigación que la culinaria.-

A los días de aquella parca entrevista me disponía a enviar un informe más detallado sobre mi situación en la base y mi pequeño descubrimiento cuando mis hombres me informaron que Tuks quería hablar conmigo.

-¡Capitán! Usted puede detener la guerra ahora mismo.-

-¿De qué demonios hablas? ¿Sabes algo que nos estás escondiendo?-

-No ustedes lo escondían.-

-Si hablas de un traidor, más te vale desembuchar o vas a ser el primer Diversi torturado en esta guerra.-

-La naranja capitán, sus jugos contienen alguna clase de ácido orgánico.-

-¿Y qué con eso?-

-las bacterias meson necesitan un pH alcalino para sobrevivir y nosotros necesitamos hidratos de carbono para curar las heridas. ¡Es perfecto!-

En algún momento Tuks se paró sobre mi escritorio para hacer énfasis, no me había dado cuenta.

-Tuks, bájate de mi escritorio y dime que pretendes.-

-Necesitamos naranjas, toneladas de esas frutas ¿Existen otras con características similares? ¡Puede negociarse la paz! si tenemos una cura inmediata para sus armas biológicas los meson estarán completamente vulnerables.-

Me agradaba Tuks. Pero era necesario evitar que hablara, si la guerra se detiene el presupuesto se acaba, los chicos regresan a sus casas para vender autos o trabajar en las fábricas de sus padres. La guerra debía continuar indefinidamente.

Ordené a un cabo llevar al prisionero a un puerto neutral y que le dejara claro a Tuks que las naranjas son un bien invaluable de la humanidad y que la única manera de obtenerlas es comprarlas a precios exorbitantes o arrancarlas de nuestras muertas manos.

Me odio tanto por esa decisión. El cabo desertó y junto con el naturalista negoció la paz entre humanos y diversis, ahora es el héroe de la tierra y un megamillonario.

¡Su maldita familia cultivaba limones! Y ahora tienen la exclusividad en la venta de cítricos a los diversis. Mientras tanto, yo espero en esta oficina a mi superior.

«Orange and cross section». Disponible bajo la licencia GFDL 1.2 vía Wikimedia Commons.
«Orange and cross section». Disponible bajo la licencia GFDL 1.2 vía Wikimedia Commons.

-¡Capitán!-

El jefe de estado me mira con su carcteristico desprecio.

-Sus instrucciones son las siguientes: Llevara su contingente de tropas a al cuadrante Diar Beta III para apoyar a los ejércitos diversis.-

La mitad de los mundos donde los mesons sean expulsados serán propiedad de los humanos.

La guerra continúa.

El regalo de bodas

Cia y Ter exploraban la tierra prohibida cuando vieron el terrible artefacto. No existía nada en la naturaleza que fuera similar. El artículo desechado por los antiguos dioses carecía de total lógica y aplicación.

Cada año una pareja de recién casados tenía el derecho a explorar la tierra prohibida y tomar uno de los desechos de los dioses para bendecir su hogar. Siempre y cuando no rompieran las reglas,  los guardianes del bosque prohibido los dejarían explorar y tomar un obsequio de bodas. Este año la oportunidad había sido de Cia y Ter. Amigos desde la infancia a nadie sorprendió el matrimonio de los jóvenes, las familias de ambos celebraron el evento y la estrella máxima bendijo el matrimonio con la oportunidad de encontrar alguno de los objetos que los grandes creadores abandonaron en la tierra.

Los objetos de los dioses podían ser decorativos como la roca transparente que cantaba al viento, podían ser útiles como aquella espada de material de estrellas que puede cortar casi cualquier cosa y había objetos religiosos como el tótem blanco con el símbolo de la araña de un lado y el símbolo de la fruta en el otro lado.

Lo que encontró la pareja era igual de extraño y misterioso que los objetos que sus amigos y vecinos habían encontrado, pero no podían llevarlo a la aldea.

-Tal vez sea uno de los palacios que los dioses abandonaron.-

-No querida, yo recuerdo perfectamente el relato que hizo tu padre.-

Recitaron al unísono:

“El palacio está cubierto de roca transparente, el suelo es de indestructible roca del color de los amaneceres, en ellos hay plantas que alcanzan una bóveda que imita al cielo en los días lluviosos, hay ríos de objetos de invaluable valor y justo en la entrada puedes ver las hojas caídas de los árboles de los etéreos, la forma de las hojas no se parece a ninguna planta sembrada por mujer y jamás se secan ni cambian su color, alrededor del palacio hay un desierto gris donde nada crece solo las rocas permanecen inertes.”

-Mis padres recolectaron algunas de las hojas del palacio ¿crees que esto se parece a las hojas? tal vez sea el árbol.-

La pareja examino un rato más el cada vez más molesto y misterioso objeto.

-¡Querida! el objeto dejo marcas igual que las serpientes cuando viajan, tal vez si seguimos el rastro podamos saber que es.-

Caminaron en silencio siguiendo el rastro de material de estrellas que había dejado la extraña cosa. A los dos días de viaje vieron el cadáver del gigante, solo quedaban los huesos. Habían sido perforados para colocar cientos de miles de los desechos de los dioses.

Cada perforación tenía: tótems, espadas, rocas cantadoras, abrigos de dinosaurios, hojas sagradas y muchos otros objetos que nunca habían sido llevados a la aldea y no podían adivinar su uso.

Fue cuando vieron a los guardianes, sin mayor esfuerzo las tenebrosas criaturas de amplia piel y ojos vacíos los sometieron y los amarraron con cuerda de material de estrellas. El joven matrimonio fue separado en cuevas de obscuridad total y llevadas a un futuro incierto…

El guardia de la zona de cuarentena llenaba un reporte en silencio:

El día de hoy dos habitantes del territorio aislado cruzaron el canal para visitar la zona radioactiva, al igual que en los casos anteriores se trataba de una pareja mixta de edad entre dieciséis (16) y dieciocho (18) años. Su acercamiento al sitio del impacto hizo necesario que fueran retenidos y alejados del área de máxima contaminación.

A continuación se registran las diferencias antropológicas entre la pareja retenida y los visitantes ocasionales:

  • Las parejas habituales se mantienen en la carretera y se limitan a tomar un artículo abandonado en los vehículos o las tiendas de conveniencia, la pareja retenida siguió las líneas ferroviarias hasta acercarse a una de las ciudades impactadas.
  • La pareja no había tomado posesión de ningún objeto abandonado durante la evacuación.
  • La pareja alargó su visita durante 11 horas más que el promedio.

Después de analizar por separado a la pareja los antropólogos los colocaran cerca de la zona aislada para que puedan regresar a su aldea.

El primer mundo se acabó en el momento que se detonaron esas bombas, cuando la radiación fue lo suficientemente baja como para buscar sobrevivientes, ellos ya habían empezado desde cero.

El dispositivo del doctor H.

Titulo original: Dr. Hestangelov o como aprendí a dejar de preocuparme y empecé a amar al dispositivo

1

Después de años de trabajar en el arma definitiva, el doctor H dispuso todo para ofrecerla sus potencias galácticas favoritas, las cuales se vieron muy interesadas y no tardaron en solicitar una muestra del nuevo artefacto.

El problema de un arma definitiva, es que no es de producción barata, así que para hacer una demostración primero hay que confirmar la compra o pagar un adelanto.

Cuando la mancomunidad de las naciones se negó a pagar, el doctor H contactó a los Estados Unidos Espaciales los cuales tienen una política de nunca pagar por demostraciones. La alianza de planetas latinoamericanos rechazo su oferta y la Liga Galáctica Árabe no se dignó a contestar sus llamadas.

Agotadas las potencias humanas el doctor empezó a contactar a los enemigos de los humanos; los Jovianos consideraron que la oferta del doctor era una trampa, los Hijos de Oor exigieron un cargamento gratuito, El enjambre estaba dispuesto a pagar la demostración siempre cuando consistiera en exterminar alguna colonia humana y los sirular ignoraron su oferta.

El doctor H había trabajado los últimos veinticinco años de su vida en su dispositivo, dispositivo que no podía otorgar a ninguna civilización por que los burócratas que las supervisaban no querían gastar la exorbitante suma de veinte billones de créditos.

La decepción llego a la vida del doctor  y esta trajo consigo a la muerte. Hoy en día en un satélite desértico que viaja alrededor de una estrella binaria hay un dispositivo abandonado que tiene la capacidad de destruir civilizaciones.

2

Un servidor y mi buen amigo X21-8915 estábamos buscando  naves generacionales abandonadas y colonias fallidas para nuestro negocio cuando encontramos el satélite.

Generalmente ignoramos las locaciones abandonadas en satélites ya que realmente no podemos obtener mucho botín en esas rocas. El único motivo por el que nos decidimos a explorar fue porque los sensores detectaron una nave estacionada en la pequeña locación.

La nave efectivamente estaba en aquella instalación y a pesar de tener mucho tiempo abandonada todavía era operable. X21-8915 es un N.E.R.D. (Neohumano Especializado en Recuperación Digital) y como tal entró a las instalaciones del satélite a investigar qué fue lo que le sucedió a los habitantes del lugar.

El laboratorio (X21 tardó como 5 minutos en descubrir que era el lugar) estaba casi intacto; Los equipos de cómputo, los almacenes de armas y suministros, las herramientas y el equipo del laboratorio.

Solo encontramos un esqueleto al parecer pertenecía al dueño del laboratorio, un tal Doctor Hestangelov el cual estaba trabajando en una especie de arma definitiva sumamente costosa la cual también recuperamos y al parecer sigue siendo funcional.

3

La mirilla del arma estaba apuntando al planeta Esperanza.

El saqueador y el N.E.R.D. habían cometido el error de presentarse a las oficinas con el artefacto en las manos, una vez que su historia fue confirmada los ejecutamos y preparamos todo para la primera prueba.

Activamos el arma pero nada sucedió, los monitores del dispositivo indicaban un éxito en la aniquilación planetaria pero nada ocurrió.

4

La gente cree que los N.E.R.D.s somos seres sin moral ni amor propio que existimos solamente para el servicio de aquellos que llevan vidas interesantes.

Una vez que entendí cómo funciona el dispositivo lo he modificado para que solo funcione con una orden mía. Si alguien dispara el arma sin mi autorización el dispositivo retrasara su activación hasta que se encuentre en un área donde los daños sean mínimos (menos de 100 personas) después se autodestruirá.

Un dispositivo que asesina a toda la vida inteligente de un planeta sin dañar infraestructura no debe existir.

Es demasiado rentable.

Panadero

En mi opinión también se puede obtener ciencia ficción de la sociología este cuento intenta plantear situaciones ficticias posibles en el futuro.  

El francotirador se sentía bastante seguro, en aquella noche sin luna con la ausencia de alumbrado público, su ventana se ocultaba en una pared que a su vez se ocultaba en aquel negro firmamento, con su atención puesta en aquellas lúgubres calles no pudo presenciar la sombra que se acercaba detrás de el…

Aquella sombra tenía nombre: Don Pan

Ese no era su auténtico nombre pero hacía más de quince años que se le conocía así y ese nombre se lo había ganado a pulso, la panadería Don Pan empezó en el primer piso de ese mismo edificio hace dieciséis años con una bien vendida producción de seiscientas hogazas diarias, en esa época eran tiempos de paz. Conforme la población de Santa Rosa fue aumentando y disfrutando de sus hogazas y el pan dulce que producía aquel feliz negocio, El trabajo en el horno  aumento hasta duplicarse. Al tercer año mientras pintaba la fachada de su panadería decidió poner el nombre sobre la puerta y dibujar una hogaza sonriente, con el tiempo sus clientes más jóvenes empezaron a llamarlo señor hogaza, el tiempo redujo el título a Don Pan curiosamente este título le sirvió de ardid publicitario para multiplicar sus ventas incluso contrato a un transportista y un camión el cual llevaba dos mil hogazas a otros pueblos. En esa época la guerra empezó, pero era lejos en la frontera y todos estaban en puntos que iban desde la apatía hasta el patriotismo absoluto y por lo tanto era difícil tomarla enserio.

Fue un jueves su camión de pan no regreso, tardo dos días más en darse cuenta de que su camión había sido confiscado y la vida de su transportista tomada, tardo una semana más en darse cuenta de que los cargamentos de harina azúcar y huevo no llegarían, tardo un mes en decidir que la guerra no afectaría su producción, sus vecinos necesitaban alimentos y él seguía teniendo una camioneta registrada.

Cada noche él y su hijo rezaban por escuchar el silbido del tren y cada vez que lo escuchaban subían en su camioneta a conseguir todos los suministros que su pueblo necesitaba; antes de que fuera confiscado. Funciono hasta que se impuso el toque de queda.

Una noche descargaban costales de harina cuando se escuchó el disparo. El eco permaneció por 4 segundos más, después desvaneció en el aire igual que el humo de un cigarro, en el suelo la harina blanca se tornaba roja mientras su hijo se desplomaba, no hubo pan en los siguientes días, semana tras semana la producción se redujo hasta llegar a la suma de 23 hogazas diarias, cuando se acabara la harina no habría más.

Cada noche Don Pan se recargaba en la pared y contaba los disparos cuando escucho el disparo diecinueve se dio cuenta que había un francotirador en el piso 6 del edificio vecino entro por la ventana del sótano y subió las escaleras, era un edificio abandonado, encontró un tubo de cobre del grosor de su pulgar, estuvo a punto de rendirse al no poder orientarse en la oscuridad.

El disparo numero veinte le dio la locación del francotirador recargado en la ventana y eso era suficiente.

El primer golpe con el tubo sobre la nuca del francotirador hizo que el rifle callera al suelo, el soldado se giró, portaba un nueve milímetros automática en la cintura pero en el momento en el que reunió la concentración suficiente para sostener el arma recibió otro golpe en la cara que lo derribó.

El conductor se llamaba Tomas y su hijo se llamaba Andrés y los otros 19 tiros habían pertenecido a hijos, esposos, madres y vecinos. El toque de queda era una herramienta para manipular y atemorizar a una población desarmada.

Los ojos de aquel civil no mostraban miedo, la ira en aquellos ojos eran tan poderosa que aquel tirador cubrió su rostro y coloco su cabeza entre sus rodillas, si otro francotirador vio la escena no tuvo el valor para defender a su compañero.

A la mañana siguiente aquel francotirador yacía en medio de la calle a pesar de los golpes en la cara todos coincidieron incluyendo los peritos del ejército en que la muerte del soldado se debió a causa de que cayó seis pisos en picada para impactarse sobre un poste de luz.

Don Pan ya no produjo más pan ese año y siguieron apareciendo francotiradores muertos a mitad de la calle. Cada mes llegaban seis o siete a aquel miserable pueblo y cada mes aparecían en el centro de la calle.

Yo disfrutaría diciendo que Don Pan mato a cada uno de ellos pero no fue así aquellos francotiradores murieron a manos de mecánicos, conserjes, maestras y un panadero que perdió su hijo.