Comenzando el año con las lecturas del 2016

El año comienza y considerando qué estoy en mi casa utilizando sandalias con pantalones de mezclilla es obvio qué no estoy en condiciones de escribirles el cuento del día de hoy, en lugar de eso siguiendo el consejo de Esther de Relatos Magar  voy a darles la lista de los libros qué leí este año  los mejores y los peores.

Comenzamos por lo malo:

La historia del loco de John Katzenbach

Compré esta novela mientras investigaba sobre las portadas más exitosas en el mercado, quería variar mis lecturas con un triller comercial que tuviera poco qué ver con mis lecturas habituales. Deje qué una hermosa dependienta de la librería me ofreciera este tomo de “su autor favorito” el cual curiosamente escribió El psicoanalista, obra qué ha ganado su posición convenciendo a numerosos adolecentes de estudiar psicología.wp-1476075034660.jpeg

Llegué a la página 30 de 540, tal vez no debería de juzgar un libro del qué leí menos del 10% pero el protagonista es un tipo insufrible, es el sujeto qué dedica 25 páginas a hablar de lo horrible  qué es su vida para seguirlo con él: pero soy feliz de todas maneras.

Puede que sea culpa mía no haber tolerado esta lectura, en todo caso si alguien quiere una copia a medio uso del libro se la regalaré sin remordimientos.

Ensayo: La economía de la contaminación de M. Merino Salcedo

Recomendado por una amistad sumamente preocupada por el medio ambiente, supuse  qué el autor haría un análisis sobre la correlación entre las economías en desarrollo y la contaminación. En su lugar encontré 100 páginas sobre una conspiración para destruir (literalmente destruir, si se tratara de explotar seria un texto más creíble) las zonas pobres del mundo hasta matar a los habitantes y así colonizar las nuevas tierras baldías.

El texto saturado de información imprecisa y pseudociencias de tercera, incluye pasajes en la qué explica como en África existen personas qué beben agua de mar todos los días y como el agua dulce es un invento colonizador.

Sería un texto magnifico sí no estuviera hablando en serio.

Overwatch (Varios autores)

Hasta antes de leer esto tenía una opinión muy definida respecto a la relación entre videojuegos y literatura, generalmente ambos suelen ser respetuosos con la esencia del otro logrando una colaboración amable, las novelisaciones de la nueva franquicia de videojuegos no me han gustado principalmente por ser un relleno meramente en lugar de un agregado.

Seguimos con lo bueno:

El complot Mongol de Rafael Bernal

El libro trata de Filiberto García un pinche ex militar que ahora traba para el pinche departamento de policía de la ciudad de México, un pinche día tiene que colaborar con un pinche gringo de la CIA y un pinche ruso de la KGB, para investigar a sus amigos: los pinches chales del barrio chino que andan en un pinche complot para asesinar a al presidente de U.S.A. durante una pinche visita a México. Todo esto mientras le está haciendo a la pinche novela Palmolive con la pinche Martita de la qué todos desconfían.image_1165_1_63969

Es una pinche novela negra escrita en 1969, qué cumple con todos los pinches requerimientos del Noir internacional con una pinche calidad inesperada.

También abusa de la palabra “Pinche” qué en la versión americana no fue traducida por “Fuck”.

Medio Rey de Joe Abercrombie

Todos odian al autor por haber bajado su calidad en pos de vender novelas juveniles, aún así su versión de Ben-Hur nórdico sin cristianismo cuenta con la clase de elementos que ganan a un chico de 13 años permanentemente a la lectura.

Con un autentico desarrollo de personajes y buen manejo de los giros en la trama este año me comprometo a leer algunos de los trabajos más maduros de Abercrombie.

Repito: Ben-Hur Nórdico.

Y una cosa Más de Eoin Colfer

Durante mucho tiempo me aleje de leer la ultima parte de la saga del Autoestopista Galáctico, desde la primera página supe que Adams no iba a estar allí, pero el señor Colfer fue muy respetuoso con el legado de Adams y le dio un final digno a la saga original, la historia de cómo el ex-presidente de la galaxia le consigue una nueva oportunidad a Thor y a la última colonia humana fue en muchos de los sentidos una experiencia disfrutable. Lo cual me convenció de leer los libros de Artemis Fowl los cuales son otra historia…

Obviamente no es todo lo qué leí este año pero sí todo lo qué me apetece reseñar.

Nota del Cerdo

Yo acabo de reseñar seis libros, les recuerdo qué hay una convocatoria para las reseñas de Los últimos contribuyentes. La más votada y la qué me guste más se llevaran una alcancía de cerdo venusiano.

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Reseñas serias y guarradas de tren

Hola gente bonita de internet (la gente fea nunca visita mi página). El día de hoy les tengo algo especial: Dos reseñas del mismo libro: Lectores Aéreos de Gabriella Campbell.

Pueden leer las dos, pueden visitar solo la que les interese más o simplemente pueden irse mucho a la… página web de Amazon y comprar su libro.

 

La seria y objetiva reseña que hizo Ernesto

Esta antología de Gabriella Campbell es una de las mejores sorpresas que he recibido este año. Estoy obligado a aceptar qué si la autora no hubiera regalado algunos tomos entre los suscriptores a su blog, probablemente yo jamás hubiera disfrutado de sus insólitos relatos.

Cada uno de los cuentos recopilados oscila con elegancia entre la fantasía, la ciencia ficción y el romance. Las temáticas del texto pueden incluir desde portales interdimensionales hasta plagio literario. Cada posible tema cliché es apaleado violentamente hasta darle un adecuado giro a la trama, los finales son dignos de La Dimensión Desconocida y cada personaje cuenta con una enorme complejidad, cosa que no se ve últimamente.

Podría dedicar numerosos párrafos a hablarte de cada uno de los cuentos recopilados en las páginas de este libro, dejándote mis impresiones y arruinandote los finales. Pero eso sería muy cruel de mi parte. Como mencioné al principio; este libro es una agradable sorpresa y la mejor manera de leerlo es dejarse sorprender, maravillar e impactar…

En todo caso Lectores Aéreos es una joya que ronda discretamente el internet y no debe existir un motivo que evite que lo leas.

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La portada del libro
La portada del libro

Aquí está lo que estabas buscando

Vamos a ser honestos; es un libro corto que leí mientras viajaba en el tren ligero de Guadalajara. Este dato debería ser irrelevante, pero resulta que Las Fiestas de Octubre[1] se celebran en la última estación del tren, lo cual me deja con vagones llenos de gente que no tiene el menor respeto por el espacio personal. Y eso puede nublar el juicio.

Este libro PUDO ser la antología más guarra del mundo. Sus complejos personajes tienen relaciones sentimentales tan complicadas como la entropía de la ciudad de México y ofrecen momentos de tensión sexual que fueron complementados con algunos toqueteos de mi trasero.  Lamentablemente no pasó de encenderme las calderas y dejarme con la sensación de: ¿Y qué más?

Gabriella Campbell es una autora sumamente creativa, algunos de sus cuentos son tan estresantes como cuando hay mucha gente y no te puedes bajar del vagón, otros tienen finales tan liberadores como llegar al baño después de aguantarte durante 6 estaciones de tren y algunos son tan cortos que las impresiones no llegan hasta varias horas después del transbordo.

Y es todo lo que debería decir respecto al libro, excepto que nunca se lo regalaría a mi madre, la pobre está acostumbrada a viajar en automóvil y no vería con buenos ojos algunos conceptos tomados en el libro.

En resumen, es un magnífico libro para leer mientras viajas en transporte colectivo.

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[1] Es como el Oktoberfest pero en lugar de tener jovencitas con versiones xxx de los atuendos bávaros y pabellones dedicados a la cerveza más espesa, tenemos adolescentes fanáticos del reguetón, mala higiene, pabellones dedicados a las cajas populares, agua sabor cerveza y casas de empeños.