La navidad que se robó Quetzalcóatl.

Hoy niños les voy a contar una historia diferente, aunque es una historia real tiene las omisiones y exageraciones típicas que debe tener todo relato navideño.

Esta historia sucede en México, en una época diferente. Cuando a los políticos les preocupaba que sus fraudes fueran creíbles, dispararle al presidente se castigaba con 20 años de prisión y el líder máximo estaba dispuesto a renunciar antes de abrir fuego contra civiles.

En aquella extraña época conocida como 1930 México comenzaba un pequeño periodo de paz caracterizado por un nacionalismo excesivo y una repulsión hacia los productos extranjeros en general. Los edificios públicos eran decorados con murales donde la comunidad indígena peleaba al lado de los mismos héroes patrios que aparecían en los billetes. El charro y la china poblana generaban aquel ridículo estereotipo que hoy es conocido en todo el mundo. Y los narcotraficantes se dedicaban a ayudar (a un precio justo) a los norteamericanos a ahogar sus penas durante los últimos años de la ley seca.

La historia empieza en el comedor presidencial donde el presidente (Pascual Ortiz Rubio) y el secretario de educación (Carlos Trejo y Lerdo de Tejada) degustaban una serie de platillos y vinos extranjeros mientras divergían sobre las diversos problemas que tenía el país durante aquel año (intolerancia religiosa, analfabetismo, baja producción industrial, intentos de homicidio al presidente, entre otras cosas) hasta que llegaron al punto en el que meditaron sobre los héroes de la infancia.

Aunque poco sabemos sobre los platillos degustados, conocemos las consecuencias que tuvieron sobre aquellos líderes de estado y la navidad. El 27 de noviembre de aquel año en curso se anunció que por decreto presidencial: San Nicolás quedaba suspendido en su labor y que en su lugar Quetzalcóatl sería el encargado de llevar regalos a los niños que se hubieran portado bien durante el año.

Quetzalcóatl o la serpiente emplumada.
Quetzalcóatl o la serpiente emplumada.

Si en la actualidad nos parece un disparate no debemos olvidar que en aquellos años México se recuperaba del periodo de inestabilidad procedente del porfiriato y la revolución mexicana. Los artistas, intelectuales, políticos y empresarios del buscaban una identidad única que sirviera para representar a la república en el mundo. También olvidaban que para esa epoca México ya era toda una anomalía antropológica donde elementos culturales de todo el mundo habían sido aceptados y mezclados en una especie de collage que los eruditos de aquella época no podían explicar.

Si bien la población deseaba una nueva identidad, la imposición de la nueva figura tradicional fue rechazada por un gran sector de la población. Los católicos expresaron su descontento ante una deidad indígena que se utilizara para el festejo del nacimiento de Jesucristo. Empresarios se vieron en necesidad de modificar sus estrategias para diciembre en último minuto. Pensadores opinaron que era una imposición extremista por parte del gobierno. Aun así algunos ensayistas argumentaron a favor de Quetzalcóatl. Se presentaban argumentos contundentes a cada reticencia para sustituir al santo importado. La máxima deidad 100% mexicana poseía todas las virtudes: era sabio, civilizador, artista, honesto, pacífico, divino, y hasta cristiano, pues no se había olvidado la sospecha de que realmente hubiera sido el mismísimo Santo Tomás, que habría evangelizado a los indígenas americanos precolombinos. Representado en muchos códices como un hombre dorado con ropas modernas y que prometió regresar por sus seguidores, bien podría tratarse de una visión de Jesús en el imaginario colectivo azteca. Puesto que un “anciano de indumentaria nórdica”, piloto de un trineo que se desliza sobre la nieve”, de claro tipo “sajón o ruso” y que no se ensucia “con el hollín de las chimeneas” no podía ser aceptado como parte de México, un país “donde sólo existe la nieve en las neverías, donde los hombres visten telas delgadas” y donde jamás se ven trineos, era ilógico que se aceptara institucionalmente a Santa Claus.

Como la mejor herramienta de protesta con la que cuenta el mexicano siempre ha sido la burla y la indiferencia, se repartieron numerosas caricaturas que satirizaban la iniciativa y se ignoraron igual de numerosos artículos periodísticos que la defendían. Algunas compañías extranjeras que radicaban en México adaptaron su publicidad, como en el caso de General Electric que publicó un eslogan que por derechos de autor no será reproducido. Mientras tanto los indígenas mexicanos no habían hecho comentarios. Eso se debe a que la iniciativa se limitó a las grandes metrópolis dejando olvidados a los niños que conocían a la serpiente emplumada por las narraciones de sus padres y cuya cultura se deseaba preservar.

Ya sea de Santa Claus, Los Reyes Magos o Quetzalcóatl. El mejor regalo es un refrigerador GE
Ya sea de Santa Claus, Los Reyes Magos o Quetzalcóatl. El mejor regalo es un refrigerador GE

A pesar de la falta de apoyo poblacional el 23 de diciembre en el estadio nacional se celebró toda una ceremonia en la que la nueva figura navideña hizo su debut frente a 15,000 niños.

El evento contaba con la participación de delegaciones de la Cruz Roja, la Asociación de Protección a la Infancia, todo el cuerpo diplomático, al gabinete gubernamental, Presidente y la primera dama. (Cabe mencionar que durante el periodo 1830 – 2012 fue responsabilidad de la esposa del presidente vigilar que el protocolo, la moral y las buenas costumbres fueran respetadas en todo el país).

El evento consistió en una imitación de una pirámide azteca colocada en el centro del estadio, con ayuda de una banda de guerra se cantó el himno nacional. Posteriormente Quetzalcóatl subió a la pirámide donde recibió las alabanzas por parte de su corte: sacerdotisas, tehuanas, aztecas, indios de Veracruz y Tlalnepantla. Una vez recibidos los honores, los reyes magos presentaron sus respetos al hijo del sol, (Para confirmar eso del cristianismo mexicano). Acto seguido hubo danzas y bailes presentados por los niños de la escuela del estudiante indígena. Si bien en este punto las crónicas no coinciden, la mayoría acuerda de que el estadio estaba lleno de charros, chinas poblanas, indígenas y otros representantes de la cultura mexicana que fueron traídos para amenizar la ceremonia.

Quetzalcóatl cumplió su promesa y entregó dulces, juguetes y sweaters a 15,000 niños de la capital mexicana, cerrando el evento a las 19:00 horas para que los pequeños durmieran temprano. El año siguiente la suspensión de Santa Claus sería anulada con la ayuda de la mayor presencia de marcas norteamericanas y la falta de interés por parte de la población general.

¿Cuál hubiera sido tu estrategia para imponer una nueva tradición navideña? ¿Cómo crees que sería la navidad en México si la iniciativa hubiera tenido éxito?

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5 comentarios en “La navidad que se robó Quetzalcóatl.

    • Las crónicas oficiales tienen muchas omisiones y exageraciones. Y los relatos navideños tienen mentiras y medias verdades.
      Ahora imagínate un relato navideño basado en una crónica oficial. Aunque te puedo decir que ya me entreviste con el hijo de un niño beneficiado.

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